ABSA extenderá la red de agua potable en San Vicente.

La empresa tiene en etapa de licitación varias obras para el distrito de San Vicente. Además, destaca su total dependencia de un buen servicio de energía eléctrica y la necesidad de que los vecinos no derrochen.

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La semana pasada se reemplazó una bomba sumergible en la Plaza malvinas, en San Vicente.

San Vicente .: La empresa Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) tiene en etapa de licitación para el distrito de San Vicente tres tipos de obras: la ampliación de la red de agua potable en el sector norte de Alejandro Korn, la perforación de nuevos pozos de bombeo en la localidad cabecera de la comuna y el cierre de mallas. Además, destaca su total dependencia de un buen servicio de energía eléctrica y la necesidad de que los vecinos no derrochen.

En diálogo con Al Sur, Claudio Pereyra, jefe operativo de la zona interior de la Región 2 de ABSA (San Vicente, Alejandro Korn y Guernica), anticipó que la extensión de la red incluirá a barrios del norte de la localidad alejandrina (sector que limita con el distrito de Presidente Perón), como 17 de Octubre, Villa Amelia, El Roll, entre otros.

Por otra parte, esa obra obligará a que se construyan cuatro pozos más en la ciudad sanvicentina, para fortalecer el servicio. Tres de esas perforaciones serán como las otras siete con las que cuenta -cuyas bombas subterráneas extraen líquido del acuífero Puelche-, mientras que la cuarta se hará para tomar el agua del Hipopuelche, que está aún más profunda y tiene mayor caudal y pureza.

Actualmente, el municipio cuenta con siete pozos de bombeo en la localidad principal (ahora pasaría a tener once), siete en Alejandro Korn y tres en Domselaar. Estos últimos tres son más hondos, fueron hechos por la firma SPAR -dedicada a la provisión de energía para sectores rurales- y ya poseen la energía, pero faltaría la instalación de los tanques, trabajo que se ejecutaría en el corto plazo, adelantó Pereyra.

Y en cuanto a la tercera tarea, está previsto realizar el cierre de mallas en algunas manzanas de la comuna, que consisten en la comunicación entre cañerías que finalizaban pero no estaban encadenadas, con el objetivo de mejorar la fluidez del agua y que no haya puntos muertos de cloración ni cloro acumulado en las esquinas.

“Electrodependientes en un cien por cien”

En otro sentido, Claudio Pereyra explicó que la falta reiterada de suministro eléctrico y las bajas de tensión no solamente afectan al funcionamiento de los pozos de bombeo, sino también a la respuesta rápida de ABSA ante esos inconvenientes, debido a que cuando Edesur no le informa exactamente durante cuánto tiempo cortará la electricidad, no llega a activar el mecanismo de cuidado de la reserva bajando la presión del agua.

“Mientras sea un pozo o dos pozos no pasa nada, ahora cuando ya el corte es masivo y nos afecta a cuatro o cinco de un total de siete, la gente que está de guardia 24 horas en el tanque verifica esos parámetros y automáticamente activa el mecanismo, que es cuidar la reserva por si el corte se extiende en el tiempo, o sea, simplemente bajan presión”, precisó el directivo.

Si bien ABSA cuenta con grupos electrógenos, las veces que la empresa proveedora de energía eléctrica no avisa si el corte será prolongado, no se sabe si hay que movilizar o no equipos a los puntos donde se necesita. “Yo no puedo mover tres grupos electrógenos por la ruta cuando se soluciona la energía a los diez minutos. Tengo que saber que Edesur dice que el corte va a ser prolongado para yo accionar el otro tipo de asistencia, la energía alternativa”, afirmó Pereyra, y añadió: “Nosotros somos electrodependientes en un cien por cien”.

Esperemos que, con los cortes de luz y las bajas de tensión que se suelen registrar en San Vicente durante el verano, este problema no se agudice y ambas empresas articulen una solución.

Vecinos responsables

Finalmente, es harto sabido que las personas deben comprometerse a no generar un derroche de este recurso indispensable para la vida, pero no renovable. No siempre los usuarios dan cuenta de lo imprescindible que es  hacer los distintos usos domésticos del agua de manera responsable y consciente.

Por este motivo, el funcionario insiste en las distintas recomendaciones que da año tras año para no desperdiciar, como baldear veredas, lavar autos y demás tareas en las que se use abundante agua solamente en horarios nocturnos (desde las 19 hasta las 7).

De una manera similar, remarca que no es necesario cambiar la totalidad del agua de las piletas de lona con demasiada frecuencia, ya que hay otras formas de mantenerla limpia por más tiempo, como el uso de cloro (en líquido o en pastillas) y los filtros, como así también lavarse antes de ingresar. Hay que imaginar que varias de esas piletas pueden almacenar entre siete mil y doce mil litros de agua, y si cada familia del distrito la vacía una o dos veces a la semana, el despilfarro es verdaderamente masivo.

Otro tema son los que hacen mal uso de las bombas succionadoras de la red, debido a que, ante la necesidad de contar con una reserva de agua, conectan una bomba centrífuga directamente a la cañería de entrada, lo cual le quita agua al vecino. Como alternativa, es recomendable colocar un tanque de reserva al nivel del piso y la bomba adentro del domicilio para que succione agua de allí y la envíe al tanque elevado. Así, siempre habrá reserva, aunque haya baja presión, y no habrá que robarles agua a los demás.

A todo ello se suman las pérdidas, que es preciso arreglar cuanto antes. De no ser así, es esperable que los usuarios que se enteren de ello hagan el reclamo correspondiente de 8 a 13 en la sucursal de ABSA de San Vicente (Sarmiento 690) o de Alejandro Korn (Haití 302).

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