SV | Descontrol en una fiesta de fin de año en San Vicente

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San Vicente .: En el Municipio de San Vicente se entrega folletería del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, donde se insta a los ciudadanos a tener precaución con la ingesta de alcohol y se recomienda a los comerciantes a acatar las normativas vigentes con respecto a la venta de estas bebidas, pero sin embargo desde la comuna no se controla ninguno de estos aspectos.

Dicen que para muestra solo hace falta un botón, pero en San Vicente las cosas se hacen a lo grande y en una sola madrugada se violaron todas las normas que tienen que ver con la nocturnidad y la venta de alcohol, sin que nadie (Municipio ni policía) controlara la situación.

Por un lado, cientos de jóvenes de todas las edades (incluso menores de edad) colmaron la costa de la Laguna del Ojo, sacaron sus fraperas y botellas y comenzaron a ingerir bebidas alcohólicas de todo tipo, todo bajo la mirada pasiva de los pocos policías que se encontraban en el lugar. Por supuesto que todo finalizó en una batahola en la que no hubo heridos por puro milagro.

Pero el hecho más grave se produjo en las instalaciones que el Club Deportivo San Vicente posee sobre la calle Lavalle, donde la entidad sanvicentina junto al pub local Shock organizaron una fiesta de fin de año, en donde se violaron todas las normativas con respecto a la nocturnidad: se vendió alcohol fuera del horario establecido por el Registro de Expendio de Bebidas Alcohólicas (REBA) y lo más grave es que se lo vendió a menores de edad, que nada tenían que hacer en ese lugar a esa hora.

Todos sabemos que los empresarios de la noche no tienen escrúpulos y, con tal de sacar un buen dividendo económico, no les importa infligir estas leyes; pero de directivos de una entidad deportiva esperábamos otra cosa. En un club se inculca la actividad deportiva y la vida sana, dos cosas totalmente opuestas a lo que sucedió en la madrugada del lunes.

La fiesta se extendió hasta pasadas las 7 de la mañana y finalizó con ciento de jóvenes alcoholizados caminando y manejando vehículos por las calles sanvicentinas, pero el hecho más grave fue el de una adolescente que no pasaba de los 15 años, que cayó desplomada en la vereda externa del Polideportivo y tuvo que ser asistida por unos vecinos del lugar y por un médico.

Pero ni los empresarios de Shock (lugar donde ocurre lo mismo cada fin de semana) ni los directivos del Club Deportivo son los únicos culpables de todo esto. Habría que investigar que autoridad municipal autorizó esta fiesta, que se realizó dentro de una carpa sin las medidas de seguridad necesarias y sin el mínimo respeto por los vecinos de los alrededores, entre los que se encuentran los residentes de un asilo de ancianos.

Y el último párrafo es para los padres de todos esos menores que participaron del festejo. ¿En que están pensando esos hombres y mujeres cuando dejan ir a sus hijos de 13, 14 o 15 años a estas fiestas? ¿Lo encuentran divertido? ¿Se quieren sacar de encima los hijos? ¿No saben que una borrachera a esa edad es facilitadora de una futura adicción al alcohol? Evidentemente están en otra.

No esperemos que ocurra una muerte (como pasó años atrás en el boliche One) para intentar tomar el toro por las astas. En San Vicente no existe ningún lugar habilitado para boliche bailable, pero sin embargo hay lugares que ofician de discotecas cada fin de semana. A ponerse los pantalones largos, muchachos y a controlar, porque está en juego la integridad de nuestros jóvenes.

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1 Comentario

  1. Al fin se hace eco de lo que ocurre. Conozco perfectamente la Laguna y es una lástima la imagen que se da, es el lugar que se elige para descontrolar , no se tiene respeto a los vecinos y se deja una mugre horrible. Hace años que ocurre. Espero que con el esfuerzo que se está haciendo en la limpieza se corrija este asunto, por el bien de los mismos pibes y la comunidad. Si hay una normativa como el Reba es justo que se cumpla, además de que los comercios estén en regla, lo mismo que los medidores de luz comercial. Es una injusticia para el resto de los comercios que si lo pagan. Pregunten sino a la gente que va al camping y pretende disfrutar , como sufre el ruido que hay toda la madrugada. Tiene que existir un control.

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