Alejandro Korn | La Estación Departamental de Seguridad San Vicente, a cargo del comisario inspector Daniel Bogado, continúa con operativos sorpresa de interceptación en distintos puntos del distrito, con la finalidad de detectar vehículos en infracción y personas que estén buscadas por la Justicia. Estos operativos son coordinados por la Superintendencia de Seguridad Región Capital, a cargo del comisario mayor Carlos Domínguez,y se continuarán realizando todos los días.

Los controles se realizan con las modalidades estáticos y dinámicos, y en articulación con la Secretaría de Protección Ciudadana (Patrulla Municipal), la Unidad de Policía de Prevención Local (UPPL), el Comando de Prevencion Comunitaria (CPC), personal de las comisarías jurisdiccionales del distrito, la Unidad Táctica Operativa Inmediata (UTOI) y el Grupo de Prevención Motorizado (GPM).

San Vicente | Servicios Públicos realizó un relevamiento de la zona rural del distrito.

Estas acciones se llevarán a cabo sin horario específico y en puntos geográficos elegidos por la superioridad minutos antes de su realización. En estos lugares se apostan móviles y personal de distintas fuerzas, que controlan la documentación de los vehículos y, ocasionalmente identifican a peatones.

En algunos casos se realizan operativos dinámicos dentro de los barrios, con el patrullaje de móviles policiales y el accionar del GPM, con motos y dos policías a bordo, dotados de armas largas.

La UTOI forma parte de la Policía Bonaerense y se conformó con el objetivo de ser una fuerza de acción rápida. Esta fuerza fue creada en 2017 y, durante la gestión de Sergio Berni al frente del Ministerio de Seguridad, se duplicó la dotación. Es utilizada en los distritos donde los vecinos reclaman la presencia de la Gendarmería Nacional.

El GPM, por su parte, tiene el asiento físico en la localidad de Ezeiza, teniendo como misión las operaciones motorizadas en prevención del delito y faltas en general.

En una primera etapa estaba compuesto con seis motocicletas y doce efectivos. Con el paso del tiempo y teniendo en cuenta los resultados obtenidos, Berni dispuso la ampliación de la dotación, contando actualmente con setenta efectivos y treinta y cinco motocicletas de altas cilindradas, dos móviles minibús para el traslado del personal y dos móviles para el traslado de las motocicletas con tráiler.

El conjunto de sus características visuales, hacen que el GPM tenga un alto poder de disuasión, que desalienta instantáneamente cualquier tipo de situación que amenace el orden público, haciendo eje sobre los principios del orden, la disciplina y el respeto social.