San Vicente .: Este fin de semana largo no podría haber sido peor para gran parte de los sanvicentinos. A los embates de la naturaleza se sumó la inoperancia de la empresa Aguas Bonaerenses y la acostumbrada desidia de EDESUR. Entre ambas le arruinaron la existencia a miles de vecinos que están sin luz ni agua desde hace más de 48 horas.

Tras el temporal de la madrugada del pasado sábado, miles de vecinos se vieron afectados por el anegamiento de gran parte del territorio sanvicentino. Sumideros tapados, calles inundadas de cordón a cordón y el agua que hizo estragos en muchos hogares de las tres localidades.

A todo esto se sumó un prolongado corte de energía el día sábado y otro el domingo, aunque hay sectores del distrito que todavía no cuentan con el fluido eléctrico desde el sábado. Pero esto es casi nada si tenemos en cuenta que tampoco hay agua corriente desde el sábado.

Una vez más, ha quedado demostrada la inoperancia de las empresas encargadas de la energía y del agua en este distrito. No están preparadas para este tipo de contingencias ni por asomo. ABSA aduce que en los pozos de donde extrae el agua para la red domiciliaria no funcionan los motores por falta de energía eléctrica, mientras tanto EDESUR tarda días en restablecer un servicio que no se sabe porque falló. Esta vez no hubo viento, ni caída de ramas y postes.

A la gente de Aguas Bonaerenses le contamos que en el año 1832, Michael Faraday inventó lo que más adelante en el tiempo se llamaría generador eléctrico o grupo electrógeno. Conectando la red eléctrica a estos aparatos se logra obtener energía eléctrica en lugares donde se suspendió el suministro, como por ejemplo en los posos donde habitualmente se bombea el agua que se distribuye en la ciudad.

Más allá de esta ironía, queda claro que ABSA no da para más. Que se le tiene que quitar la concesión y sus responsables tienen que ser llevados a la Justicia. Una empresa que no tiene grupos electrógenos para enfrentar este tipo de contingencias tendría que ser reemplazada.

Qué decir de la distribuidora eléctrica, que tarda días en restablecer el fluido eléctrico. Esta vez no tienen la excusa de haber enfrentado un temporal de viento que haya tirado postes o ramas. Esta vez hubo solamente lluvia. El sábado hubo un gran corte de más de 6 horas, más las 4 horas y pico del domingo. Y eso es nada si tenemos en cuenta que hay sectores del distrito que no tienen luz desde el sábado.

Lo peor de todos es que el Municipio, el organismo que nos tendría que defender, solamente se limita a compartir los escuetos comunicados de las empresas de marras. Estamos desamparados, en manos de empresarios inescrupulosos y de funcionarios genuflexos.