Alejandro Korn | Desde hace mucho tiempo, los vecinos del barrio alejandrino El Matadero vienen soportando distintos hechos delictivos, que tienen que ver con el enfrentamiento entre dos bandas antagónicas del lugar. Esta situación fue reflejada en varias ocasiones por canales de televisión nacionales, que se acercaron al conflictivo barrio para contar esta historia.

De esta situación surge también la historia de un adolescente de 15 años, perteneciente a uno de los dos bandos que disputan el territorio barrial. Su nombre es Thiago, posee un frondoso historial de ingresos a la Comisaría Segunda de San Vicente por distintos ilícitos, y su madre ya se niega a recibirlo en su hogar pese a la insistencia de la Justicia platense de dárselo en guarda.

Este fin de semana, Thiago protagonizó dos ilícitos en donde agredió a tres jóvenes, uno de ellos su compañero de fechorías.

El primer hecho se produjo en una fiesta de cumpleaños que se realizó el sábado por la noche en una casa de Los Plátanos y Liniers, donde el joven delincuente agredió a otros dos jóvenes con un arma punzocortante. La gresca comenzó por una discusión y fue subiendo de tono debido a la excesiva ingesta de alcohol de sus protagonistas.

Finalmente, Thiago y su amigo Alan –también menor de edad- agredieron a Nicolás Oliva (22) y Tomás Gonzáles (18), quienes terminaron en el hospital Ramón Carrillo de San Vicente con diferentes heridas en su cuerpo.

Luego de esto y, según relató la madre de Thiago a los uniformados, el adolescente llegó a su hogar y fue a su habitación, donde se encontraba descansando su amigo Lucas de 17 años, a quien comenzó a increpar, reclamándole parte del botín de un robo cometido. La discusión también finalizó en un hecho de sangre, en el que Lucas tuvo que ser hospitalizado con heridas punzocortantes en su cuerpo.

Mientras los uniformados entrevistaban a su madre, el menor intentó darse a la fuga de su hogar, pero la rápida respuesta policial logró que terminara detenido y trasladado al asiento policial de la calle Mitre. Al precoz delincuente se le secuestraron un arma de fuego tipo pistola calibre 22, una cuchilla de grandes dimensiones y una punta casera confeccionada con una varilla de hierro.

Pese al frondoso prontuario del joven y de los hechos cometidos ese día, la doctora Clavero del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil 2 del Departamento Judicial La Plata, “se lavó las manos” y ordenó la restitución del menor a su progenitora Gisela Noemí Jiménez. También tomó intervención el Tribunal de la Familia, ya que Jiménez se niega a recibir a su hijo.